En un ejercicio de reflexión histórica y compromiso cívico, Andrés Fortunato Victoriá, presidente Ad Vitam de la Fundación de Militares Constitucionalistas de Abril de 1965, encabezó la conferencia titulada "Desde la Independencia y la Restauración hasta la Revolución Constitucionalista y la Democracia Constitucional".
El evento, celebrado en el Paraninfo Ricardo Michell de la UASD, se realizó en el marco de la conmemoración del 61° aniversario de la gesta patriótica de 1965, bajo el auspicio del movimiento Dignidad Académica.
El origen del mal: De gobernadores a partidos
Durante su intervención, Fortunato Victoriá planteó una tesis crítica sobre la persistencia de la corrupción en la República Dominicana. Según el conferencista, existe una "cultura de corrupción en el poder" que tiene sus raíces en los procesos de independencia y restauración.
"Los gobernadores españoles fueron sustituidos por los partidos políticos, los cuales se han convertido en una correa de transmisión entre la oligarquía y los gobiernos para disfrutar de las grandes ganancias, tal como lo hacían en la época colonial", afirmó Fortunato.
El rescate del concepto de República
El veterano constitucionalista enfatizó que el país aún no ha asimilado plenamente lo que significa vivir en una República. Explicó que este sistema exige un gobierno civil, democrático y representativo, fundamentado en la independencia real de los tres poderes del Estado:
El Legislativo: Para supervisar los gastos.
El Ejecutivo: Para promover las leyes y administrar con transparencia.
El Judicial: Para sancionar a quienes infrinjan la ley sin excepciones.
Para Fortunato, la falta de límites claros entre estos poderes es lo que permite que la corrupción siga creciendo, alejando a la nación del ideal por el que se luchó en abril de 1965. Con esta actividad, la Fundación de Militares Constitucionalistas busca educar a las nuevas generaciones sobre la importancia de la institucionalidad para garantizar una verdadera democracia constitucional.